Sala de Arqueología
Los primeros pobladores permanentes del actual Ecuador vivían
ya en estos territorios hace uno 12000 años. Su origen
es semejante al de otros pueblos americanos que probablemente
llegaron de Asia cruzando el estrecho de Bering en época
aún más remotas y desde allí fueron desplazándose
hacia el sur.
Desde el principio, los pueblos aborígenes se destacaron
por una marcada vocación religiosa que se expresó
en l construcción de magníficos centros ceremoniales
como el de Real Alto y los ubicados en las islas de La Tolita
y de La Plata. La alfarería y la metalurgia, que alcanzaron
un gran nivel de desarrollo artístico y tecnológico
vinculado a las practicas religiosas, supieron encarnar en
impresionantes mascaras y figuras una cosmovisión que
se fundó en un profundo conocimiento de la naturaleza
y el severo respecto de sus normas.
Dos manifestaciones culturales simbolizan , entre otras esta
etapa. La concha Spondylus princeps, codiciado fruto del pacífico
oriental, ofrenda ceremonial por excelencia, preciosa antecesora
de la moneda americana. Y, los canasteros o mindaláes,
intrépidos comerciantes que, por mar y tierra, recorrieron
la América precolombina contribuyendo al intercambio
e integración cultural del continente.
La Sala de Arqueología del museo nacional del Banco
Central del Ecuador es producto de una rigurosa selección
de las vastas colecciones que atesora nuestra reserva y de
un minuciosos estudio científico. En estos vestigios,
concebidos por hábiles y anónimas manos, se
cifra el origen de nuestra nación. Su estudio y contemplación
nos revelan los rasgos de un pretérito presente y las
raíces de nuestros destino como país.
Fuente: Catálogo del Museo del Banco Central
del Ecuador Sala de Arqueología.
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