Fernando Ortiz, un científico renombrado de Quito, propuso cambiar el nombre del continente americano. Propuso llamarlo "Tierra de los colibríes" (Diario Hoy, Diciembre 1992). Este nombre representa una característica única de este continente: La presencia de estos pájaros pequeños, ágiles y mágicos. Desde Alaska hasta la "Tierra del fuego", incluyendo las islas del Caribe. No se encuentran en otros lugares del mundo. Colibríes siempre han sido presentes en las culturas americanas. Han sido encontrados en las formaciones impresionantes del desierto Nazca en Perú. Los aztecas tenían un dios guerrero que se llamaba "hitzilopochtli", un ser místico, medio hombre y medio colibrí. Cerámicas peruanas polícromas y tapicerías antiguas representan estos pájaros. Culturas antiguas que habitaron en la costa ecuatoriana los representaron en sus figuras y en las estampillas cerámicas. Cada cultura nativa de América tenía un nombre para esta especie de pájaros: "huitzitzil" en nahuatl, "quinde" en quichua, "guanumbi" en guaraní, etc.. En la América andina, los colibríes se llaman normalmente "quindes". El número más grande de especies se ha encontrado en los bosques húmedos de Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú. Ecuador y Colombia llevan el récord mundial con más de 130 especies en cada país.
Para citar un ejemplo, basado en estudios de campo, en el bosque nublado Yanacocha que está cerca de Quito, coexisten 20 especies, al lado noroeste del volcán Pichincha. De estas 20 especies se pueden encontrar 18 simultáneamente a la misma altitud. Para que varias especies de colibríes puedan coexistir, una abundancia de epifitas o parásitos es vital. Estas plantas parecen ser hechos a medida para los picos de los colibríes. Así es el caso de muchas bromelias en los bosques montañosos de las cuestas de los Andes. Para alimentarse del néctar de las flores, los colibríes desarrollaron un sistema único de locomoción, comparable sólo a lo de los insectos: el vuelo vibrátil. Este tipo de vuelo permite a los pájaros suspenderse en el aire delante de una flor y también volar al revés. ¡Los colibríes más pequeños pueden mover sus alas con unos 80 ciclos de ala por segundo! ¡Un colibrí vuela aproximadamente 200 veces su longitud por segundo! El bosque nublado en el noroeste de la provincia Pichincha, sólo 1-2 horas en el norte de Quito, es un sitio perfecto para la observación de pájaros, especialmente para visitantes que se interesan por colibríes. Estos pájaros animados y coloridos también se pueden observar en los jardines en medio de la ciudad ocupada de Quito y por todos lados en los Andes ecuatorianos. Por lo tanto, la Corporación de Turismo de Quito ha adoptado este pájaro como su símbolo. Colibríes son una parte importante de la ascendencia cultural de Quito, y de toda la América: "La tierra de colibríes".
Información & fuente de fotos:
Ortiz, Fernando. 2003. Colibries. Quito, Imprenta Mariscal.
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