El problema de las especies domésticas introducidas
en Galápagos
Las especies endémicas que habitan actualmente las
Islas Galápagos llegaron por sus propios medios hace
casi 3 millones de años a las costas. Vinieron volando
o nadando desde tierra firme continental o fueron traídos
por vientos y mareas, la corriente fría de Humboldt
podría haber jugado un rol determinante en estas
“migraciones” ancestrales de animales primitivos
hacia la isla. Sin embargo, al alcanzar las islas los recién
llegados tenían que luchar contra condiciones de
vida duras y exigentes, las Islas Galápagos siempre
fueron conjuntos de volcanes en constante erupción
donde la vegetación presentaba también un
aspecto discreto.
A pesar de ello la colonización de las Islas por
parte de estos arcaicos viajeros fue todo un éxito
y se desarrolló un equilibrio natural sorprendente
que permitió que cada una de las especies se desarrollara
sin temor a enemigos naturales predadores.
No obstante con el arribo de los primeros marineros hace
400 años al Archipiélago, comenzó el
desequilibrio de este “Arca de Noe”. Ratones
y ratas fueron los primeros visitantes permanentes de las
Islas, provenientes de los insalubres y descuidados galeones
de aquellos tiempos. A éstos primeros invasores les
siguieron animales de granja como vacas, caballos, asnos,
cabras, cerdos, perros y gatos, que luego de un fracasado
intento de introducción en las Islas fueron abandonados
o huyeron hacia el interior. Debido a la capacidad relativamente
alta de expansión de estas especies, no les quedó
mucho tiempo a las endémicas para desarrollar un
sistema eficaz de defensa contra los inesperados enemigos
y rivales.
Las nuevas comunidades de especies introducidas han invadido
en la actualidad grandes extensiones de varias islas del
archipiélago, así por ejemplo en Santiago
e Isabela cerdos en estado salvaje arruinan los huevos recién
puestos de las tortugas marinas…
De igual modo en la Isla Isabela pasean sin dios ni ley
cabras salvajes que se comen completamente la vegetación
dejando sin alimento a las tortugas terrestres y erosionando
el suelo, actualmente se calcula que hay más de 100.000
cabras salvajes en la Isla Isabela! Cifras realmente preocupantes.
También es común ver asnos ocupando las fuentes
de agua dulce que normalmente estaban destinadas a las tortugas
gigantes de Galápagos.
En todas las islas habitadas es común ver a vacas
y caballos pisoteando los raros arbustos y plantas, espantando
a las especies endémicas y propiciando un panorama
como aquel de la sierra de Santa Cruz donde solo quedan
extensiones de pampas totalmente destruidas.

A modo de ejemplo y para demostrar que este no es un mal
nuevo, ya en los años setenta fue atacada la única
colonia de iguanas terrestres por una jauría de perros
vagabundos que destrozó a casi 500 iguanas dejándolas
esparcidas por los alrededores.
Los gatos también causan daño cazando en
las zonas más secas pequeñas especies de aves
y reptiles; si bien es cierto que también mantienen
a raya la población de ratas y ratones, su principal
competencia a la hora de robar huevos!
En los últimos tiempos se ha multiplicado en dos
islas con asombrosa rapidez la rata noruega, conocida por
ser la “predadora” de gatos número uno
en su país.
Otro ejemplo son las hormigas rojas introducidas
hace tres décadas en una carga de alimentos, no solamente
desplazan a las hormigas endémicas sino que también
han agredido a especies indefensas como pequeñas
tortuguitas en la Estación Científica Charles
Darwin. Se cometió un error cuando se aplicó
insecticida en la Isla Pinzón después de descubrir
esta agresiva variedad con lo que se amenazó un territorio
de 2 hectáreas, resultando además infructuosa
la aplicación…
Las especies introducidas, sea intencionadamente o sin
intención, constituyen actualmente sin lugar a dudas
el mayor problema ambiental de las Islas. Sólo 2
de las 14 islas principales están libres de “invasores”!
Siendo hoy por hoy las cabras la mayor amenaza a la estabilidad
y equilibrio de las Islas, la E.C. Charles Darwin ha puesto
en marcha un plan de contingencia que ya está dando
resultados. En seis islas pequeñas se ha conseguido
erradicar esta plaga. También la plaga de ratas pudo
ser controlada y exterminada en algunos lugares de las Islas.
Sin embargo para solucionar el problema de las cabras de
Isla Isabela se necesitan mínimo 5 millones de dólares,
nada fácil si se considera que la Estación
se financia principalmente con buena voluntad y a expensas
de donaciones internacionales.

Article © by This is Ecuador Magazine
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