Capturar lo divino
En la ciudad vieja de Quito, las largas formas orgánicas de velas de colores brillantes están a contraste de las paredes blancas de la calle La Ronda. Estas velas religiosas que se parecen a ramos de flores se llaman "cirios". Es posible que las velas atraen a la gente a las tiendas por el calor y la luz que producen. ¿Puede ser esto, porque son portadores de fuego, que en todo el mundo captó el espíritu humano? El descubrimiento del fuego fue un desarrollo humano supremo: Nos ayudó a cocinar, pero sobre todo, a superar los límites de la oscuridad y del frío. El miedo del desconocido, producido por la oscuridad desaparece por voluntad del hombre. Por eso, la luz se asociaba con el divino y en contraste, la oscuridad se asociaba con el miedo y el malo. En culturas populares, las velas heredaron este simbolismo importante, porque producen luz y fuego y representan esta conexión directa con lo divino. En Ecuador, este símbolo universal no es una excepción. La presencia de luz y fuego tiene muchas formas en la mayoría de las festividades en Ecuador como por ejemplo fuegos artificiales o velas ardientes.
La fuerza del sol
¿Se podría asociar lo mencionado arriba con la adoración al sol de tiempos prehispánicos? El experto en folklore, Carvalho- Neto ve esta conexión. Describe una fiesta de los Incas, celebrada el 21 de marzo, llamada muzhuc-nina o "fuego nuevo". Consistió de tres días de fiesta durante los cuales nadie se atrevía a hacer fuego. El tercer día, el Inca se puso en medio de su pueblo y extendió su brazo derecho con veneración hacia Inti, el dios del sol. Todos esperaban en gran incertidumbre: Si el sol brillara, un espejo en el collar del emperador de los Incas captara los rayos de la luz. Por gozo de la gente, se produjo fuego y se quemó con triunfo una pieza de algodón. Sin embargo, si el día fue nublado, esto era un augurio malo y era necesario rallar palos para producir fuego. En los dos casos, la llama se mantenía sagrada y las vírgenes del sol tenían que guardar esta llama hasta la ceremonia del año siguiente. Durante la conquista española, es posible que esta representación se trasladó a velas católicas y fuegos en general.
Un símbolo de resurrección
Velas han sido una parte importante en el catolicismo desde por lo menos el siglo XIV. En Italia, una ceremonia que data del 1377, en la cual se ofrecían velas grandes y elaboradas, todavía existe hoy. En México, muchos conventos hacen velas especiales para la Semana Santa. En Quito, en el convento de La Concepción, las hermanas todavía fabrican velas de cera de abejas para las mismas festividades. Una monja explica que las velas forman una parte esencial de la Semana Santa y de casi todas las festividades católicas, porque estas representan la luz de la resurrección de cristo. Pero las velas no sólo son importantes en los conventos. Por este simbolismo muy fuerte, muchos seguidores quieren encender sus propias velas durante tiempos sagrados. Como resultado, las velas se hicieron presentes en la vida diaria de la gente: Desde el nacimiento hasta la muerte. En Quito colonial, cirios se encendieron durante los bautismos, los niños las llevaron durante su primera comunión, etc. Cirios también estuvieron presentes durante muchas procesiones religiosas, que todavía hoy tienen lugar en un gran número de ciudades en el país a lo largo del año. Aunque las procesiones ya no son tan numerosas desde la prohibición en el año 1912, en Quito, no han podido ser eliminadas totalmente. Un ejemplo es "la Virgen del Tránsito", procesión en agosto, en los barrios El Tejar, donde altares de cirios, cintas y flores decoran los balcones y se transporta la estatua de la Virgen en las calles. Hoy en día, Ambato y Quito son los centros de producción de velas más importantes en Ecuador. En Quito, cerca de la iglesia Santo Domingo, artesanos pasaban la habilidad de hacer velas de generación a generación desde 1893. "La gente compra nuestras velas para bautismos, primera comunión y especialmente antes de Semana Santa." En la calle la Ronda, un artesano de Ambato y su asistente explican con mucho gusto los procesos de hacer velas a la gente que pasa: "Hacemos todo a mano, como solíamos hacerlo en los últimos cuarenta años!"afirman. El primer paso es de verter lentamente la parafina líquida a las mechas de vela que están girando sobre una rueda. Después, se consiguen las formas de cirios, parecidas a ramos, vertiendo la cera en un molde de madera. Ahora es esencial de secar minuciosamente la vela, para que se haga durable. La durabilidad es particularmente importante para los cirios de Pascua, porque se ponen las velas en las iglesias el día de Pascua y tienen que perdurar durante todo el año. ¿Podría esto ser una reminiscencia a muzhuc-nina?
Se consideran las velas canales directos de la conexión con Dios. Un fabricante de velas explica:" Enciendes una vela en la iglesia y Dios puede escuchar tu rezo. Yo siempre les digo a mis clientes, que, si encienden la vela con la verdadera fe, Dios va a escuchar." Hoy, los artesanos se inquietan porque en algunas iglesias se han reemplazado las velas por bombillas. Ellos temen que esto podría interferir la conexión divina: "¡Dios dice que hace una ofrenda con una vela, no con una bombilla! La fe de la gente va a ser afectada por las bombillas".
"No velas, por favor"
Las ofrendas de velas parecen tener otros enemigos aparte de los entusiastas de bombillas. En la iglesia San Francisco, una tonalidad gris tiñe la pared y el techo del altar. Esto es por las ofrendas de velas que han sido quemadas aquí durante siglos. Una mujer anciana reza de manera muy devota mientras enciende su vela directamente abajo del señal que dice: "No velas, por favor. El santuario está en restauración." Pero los restauradores luchan en una batalla ya perdida: ¿Cómo puede esta mujer esperar meses hasta que el imagen esté pintado, para enviar sus rezos urgentes a Dios? Evidentemente, también otros han conculcado las reglas, porque docenas de velas están en el suelo, al lado del altar. "Si no se puede encenderlas, por lo menos pueden ser lanzadas al suelo como ofrenda a Dios", parecen pensar ellos.
El concepto de encender una vela entró en el argot. Es muy común de oír alguien decir cuando está ante una situación de desafío: "Por favor, enciende una vela para mí." En un nivel más simbólico esto quiere decir:" Espero que Dios escuche tu rezo para mí."
Bibliografía:
- www.yucatan.com.mx (8 de Marzo, 2007).
- www.eco.uva.es/santamariadenieva/loscirios.htm·cirio (10 de Marzo, 2007).
- Neto - Carvalho, Pablo. (2001) Citing Cevallos. Diccionario del Folklore Ecuatoriano. Quito:CCE.
- Neto - Carvalho, Pablo. (1967) Geografía del Folklore Ecuatoriano. Quito: CCE.
Personal Interviews: March 2007.
Ximena Carcelén, Susan Webster, Claudio Malo.
Fotógrafo:
Iván Cevallos.
Article © by This is Ecuador Magazine
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